Después de casi tres años de permanecer tras las rejas en la unidad penitenciaria de Villa Las Rosas, José Figueroa volvió a cruzar el acceso del club de campo El Tipal, el lugar donde la vida de Mercedes Kvedaras se apagó en agosto de 2023. El imputado, único acusado por el femicidio de su esposa, regresó al escenario de los hechos custodiado por un despliegue de seguridad que transformó la tranquilidad de la Ruta 28 en un corredor de sirenas y patrulleros. Visiblemente conmovido por el impacto de retornar a la vivienda familiar bajo condiciones judiciales, Figueroa encabezó la reconstrucción de los hechos, una medida solicitada por su propia defensa para intentar demostrar su versión de lo ocurrido en la intimidad de aquel baño donde se desencadenó la tragedia.
Horror en el country de Salta: el revelador testimonio del amigo que conocía la intimidad de la parejaDesde muy temprano, las inmediaciones al barrio privado, camino a la villa veraniega de San Lorenzo, se llenaron de efectivos policiales, provocando un fuerte hermetismo en la zona. El móvil del servicio penitenciario que trasladó al imputado avanzó escoltado por la división de motoristas y la Policía Municipal de Tránsito, que fue abriendo paso en el camino de traslado. Este despliegue no pasó desapercibido y encendió la mecha del conflicto entre las partes antes de que comenzara el peritaje: "Tanto despliegue policial fue innecesario. Parecía un operativo por la banda de Los Monos en Rosario. Faltaron helicópteros", cuestionó la defensa de Figueroa.
La postura de la querella: inconsistencias y falta de rigor técnico
Para la parte querellante, representada por el abogado Jorge Ovejero, la reconstrucción fue recibida con escepticismo. En diálogo con LA GACETA, el letrado enfatizó que, si bien la medida es un derecho de la defensa, los resultados actuales "no permiten sacar conclusiones definitivas hasta que los peritos expongan formalmente". Ovejero señaló que la mecánica explicada por Figueroa presenta "fallas logísticas", especialmente en lo que respecta a los elementos utilizados para representar a la víctima. Según sus palabras, "es muy prematuro hablar de resultados" porque se observó una mecánica explicada por el imputado en su preparación con algunas deficiencias, ya que "la reconstrucción debía realizarse con un objeto o muñeco que respetara la talla, altura y peso de Mercedes Kvedaras".
Horror en el country de Salta: el acuerdo económico tras el crimen de Mercedes Kvedara que se reveló en el juicioEl abogado de la familia de la víctima fue contundente al adelantar que la versión del imputado no resiste el contraste con las pruebas científicas recolectadas durante la instrucción. Ovejero manifestó que la declaración de Figueroa "tiene muchas inconsistencias con el resto del material probatorio, principalmente con la autopsia, el informe patológico y otros testimonios del informe de criminalística". Para la querella, "lo que se intentó plasmar en la vivienda del barrio privado no coincide con la realidad de los hechos", y subrayó que "la valoración final quedará supeditada a lo que los peritos dictaminen en la audiencia del próximo lunes", donde se determinará científicamente si la versión del "accidente" es siquiera posible.
El descargo de la defensa: entre el reclamo por seguridad y la "puesta en escena"
Por el contrario, el abogado defensor de José Figueroa, Juan Casabella Dávalos, celebró la realización de la medida como un acto de justicia hacia su defendido. El letrado sostuvo que "es la primera vez en tres años que se presta atención al acusado", quien según sus afirmaciones, "declaró la verdad a los pocos días de su detención". Casabella Dávalos insistió en que todo lo expuesto por Figueroa en el inicio del proceso se "fue confirmando con el tiempo", y que la reconstrucción del hecho es una prueba esencial que consiste en una puesta en escena para verificar si el suceso pudo ocurrir de la manera descrita por el imputado. "Todo lo dicho por Figueroa está absolutamente verificado el día de hoy", sentenció.
El defensor también aprovechó la oportunidad para criticar duramente la organización del operativo y la supuesta falta de colaboración de la fiscalía. Expresó su ofuscación comparando el despliegue policial con operativos contra el narcotráfico de alto perfil, afirmando que "parecía un operativo para trasladar a los narcotraficantes del grupo Los Monos en Rosario" y que "no tenía absolutamente ningún sentido" dado que solo participaban funcionarios y abogados.
Casabella Dávalos explicó que tras conseguir varias opciones —incluyendo un maniquí de medida exacta pero sin peso y un muñeco articulado de una empresa de rescate que resultaba demasiado pesado para maniobrar—, se terminó utilizando a una secretaria del juzgado como figurante para la representación de los movimientos.
Para la defensa, esta no es una medición de exactitud científica, sino una representación procesal de la narrativa del acusado.
Horror en un country de Salta: el Tribunal blindó la intimidad de los hijos y se prepara para la reconstrucciónEl conflicto de teorías: accidente versus femicidio
El núcleo de la controversia que se ventiló durante la jornada en El Tipal radica en la naturaleza de la muerte de Mercedes Kvedaras. Figueroa busca demostrar que el fallecimiento fue el resultado accidental de una disputa física descontrolada en el interior de un baño, intentando así eludir la figura de femicidio que conlleva la pena de prisión perpetua. Su defensa sostiene que el relato fue consistente desde el primer día y que las pruebas posteriores respaldaron sus dichos. No obstante, esta versión colisiona frontalmente con la hipótesis de la Fiscalía y la querella, que sostienen que existió una intención criminal clara.
De acuerdo con los informes forenses que maneja la acusación, la secuencia fue marcadamente violenta y no accidental. La teoría acusatoria describe un escenario donde Figueroa atacó, asfixió y estranguló a su esposa para luego intentar ocultar el cuerpo antes de ser interceptado.
El horizonte judicial y las próximas audiencias
Tras la finalización de la medida alrededor de las once y media de la mañana, Figueroa fue trasladado nuevamente a su lugar de reclusión en Villa Las Rosas. El proceso entra ahora en una fase crítica, ya que los peritos que participaron de la diligencia deberán procesar lo observado para presentar sus conclusiones en sede judicial. La mirada está puesta ahora en las audiencias del plenario previstas para el próximo 13 de abril.
En esa instancia, el Tribunal permitirá que tanto la fiscalía como la querella interroguen ampliamente a los testigos y peritos sobre los puntos que no pudieron ser agotados durante la reconstrucción en el country.